miércoles, 26 de marzo de 2014

LA PERLA

Aportado por: Caty


Jenny era una linda niña de cinco años de ojos relucientes. Un día mientras ella con su mamá visitaban la tienda, y vio un collar de perlas de plástico que costaba 2.50 dólares. ¡Cuánto deseaba poseerlo!
Preguntó a su mamá si se lo compraría, y su mamá le dijo: Hagamos un trato, yo te compraré el collar y cuando lleguemos a casa haremos una lista de tareas que podrás realizar para pagar el collar, ¿está bien?
Jenny estuvo de acuerdo, y su mamá le compró el collar de perlas.
Jenny trabajó con tesón todos los días para cumplir con sus tareas. En poco tiempo Jenny canceló su deuda. ¡Jenny amaba sus perlas! Ella las llevaba puestas a todas partes: al kinder, a la cama, y cuando salía con su mamá.
Jenny tenía un padre que la quería muchísimo. Cuando Jenny iba a su cama, él se levantaba de su sillón favorito para leerle su cuento preferido. Una noche, cuando terminó el cuento, le dijo: “Jenny, ¿tú me quieres?”, “Oh, sí papá”. “Entonces, regálame tus perlas,” le pidió él. “¡Oh, papá! No mis perlas,” dijo Jenny. “Pero te doy a Rosita, mi muñeca favorita. ¿La recuerdas?, tú me la regalaste el año pasado para mi cumpleaños. Y te doy su ajuar también, ¿está bien, papá?”, “Oh, no hijita, está bien, no importa”, dándole un beso en la mejilla. “Buenas noches, pequeña”.
Una semana después, nuevamente su papá le preguntó al terminar el diario cuento: “Jenny, ¿tú me quieres?”, “Oh, sí papá, ¡tú sabes que te quiero!”, le dijo ella. “Entonces regálame tus perlas”. “¡Oh, papá!
No mis perlas; pero te doy a Lazos, mi caballo de juguete. Es mi favorito, su pelo es tan suave y tú puedes jugar con él y hacerle trencitas”. “Oh, no hijita, está bien,” le dijo su papá en la mejilla, “Felices sueños.”
Algunos días después, cuando el papá de Jenny entró a su dormitorio para leerle un cuento, Jenny estaba sentada en su cama y le temblaban los labios, “toma papá” dijo, y estiró su mano. La abrió y en su interior estaba su tan querido collar, el cual entregó a su padre. Con una mano él tomó las perlas de plástico y con la otra extrajo de su bolsillo una cajita de terciopelo azul. Dentro de la cajita había unas hermosas perlas genuinas. Él las había tenido todo este tiempo, esperando que Jenny renunciara a la baratija para poder darle la pieza de valor.
Y así es también con nuestro Padre Celestial. Él está esperando que renunciemos a las cosas sin valor en nuestras vidas para darnos preciosos tesoros. ¿No es bueno el Señor? Esto me hace pensar las cosas a las cuales me aferro y me pregunto: ¿qué es lo que Dios me quiere dar en su lugar?
Autor desconocido


Darse cuenta tres veces

Los budistas tiene un un método particular al que llaman
«darse cuenta tres veces». 
Si surge un problema, por ejemplo, tristeza, ansiedad,
ambición o enojo, tiene que darse cuenta tres veces de que está ahí.
Si hay enojo, el discípulo tiene que decir interiormente tres veces:
«enojo… enojo… enojo», sólo para darse cuenta por completo,
de manera que la conciencia tome nota.
Eso es todo; después sigue haciendo lo que estaba haciendo.
No hace nada con el enojo, sino que simplemente
se da cuenta tres veces de que está ahí.
Es hermosísimo.
En el momento en que tomas conciencia de eso y te das cuenta, desaparece.
No puede atraparte porque sólo puede hacerlo cuando no estás consciente.
Este darte cuenta tres veces te vuelve tan consciente por dentro
que quedas separado del enojo.
Puedes verlo objetivamente porque está «ahí» y tú estás «aquí».
Buda les dijo a sus discípulos que hicieran eso con todo.
Comúnmente, todas las culturas y civilizaciones nos han enseñado
a reprimir los problemas, de manera que poco a poco uno deja de ser
consciente de ellos, incluso tanto que los olvida, cree que no existen.
Lo correcto es justo lo opuesto.
Toma conciencia de ellos por completo, y al tomar conciencia 

y concentrarte en ellos, se disuelven.
Osho.

PACIENTE MADURACION


El gran escritor griego Nikos Kazantzakis cuenta que, cuando era niño, se
fijó en una crisálida adherida a un árbol, donde una mariposa se preparaba
para salir. Esperó algún tiempo, pero como estaba demorando mucho, decidió
acelerar el proceso. Comenzó a calentar la crisálida con su aliento. La
mariposa terminó saliendo, pero sus alas aún estaban amarradas y terminó por
morir poco tiempo después.

“Era necesaria una paciente maduración hecha por el Sol, y yo no supe
esperar”, dijo Kazantzakis. “Aquel pequeño cadáver es, hasta hoy, uno de
los mayores pesos que tengo en la conciencia. El me hizo entender lo que es
un verdadero pecado mortal: forzar las grandes leyes del Universo. Es
preciso paciencia, aguardar la hora exacta y seguir con confianza el ritmo
que Dios escogió para nuestra vida”.


Historia perteneciente al libro "El Silencio de la Tierra - Historias de Luz
y Sabiduría"

martes, 25 de marzo de 2014

SOMOSUNO Avihay Abohav TALLER 8/3/14

  SOMOSUNO Marzo Sábado 8:  Avihay Abohav
TALLER "la evolución de la conciencia y curación del alma "


SOMOSUNO Avihay Abohav charla 8/3/14

SOMOSUNO Marzo Sábado 8:  Avihay Abohav
"la evolución de la conciencia y curación del alma "
 charla sobre la evolución de la conciencia y curación del alma

PARTE 1

PARTE 2

jueves, 20 de marzo de 2014

SOMOSUNO ISABEL ARTERO 2/2 "Las 49 razas y el futuro de la Humanidad"

Vídeo de Isabel Artero Orta donde expone una interesante conferencia, compartiendo su experiencia de contacto con seres multidimensionales que se densifican con cuerpo físico, en Proyecto Portal, Brasil

SOMOSUNO ISABEL ARTERO 1/2 "Las 49 razas y el futuro de la Humanidad"

Vídeo de Isabel Artero Orta donde expone una interesante conferencia, compartiendo su experiencia de contacto con seres multidimensionales que se densifican con cuerpo físico, en Proyecto Portal, Brasil